Categoría: , ,

¿Cómo preparar el funeral de tu mascota?

Tiempo de lectura: 4 minutos

Un evento un tanto traumático para quien tuvo una mascota en vida es precisamente el momento de preparar su funeral. A ciencia cierta no hay recaudos importantes para indagar la época precisa en que iniciaron estos rituales de despedida. No obstante, siempre ha surgido la necesidad de dar una ceremonia póstuma a los animales que estuvieron en nuestro día a día alegrando nuestras vidas.

No cabe la menor duda que preparar un funeral para mascotas es un gran acto de amor. En primer lugar, es una buena alternativa de llevar un duelo sano, dejando por escrito en su lápida o a través de una carta su papel trascendental o el aporte en la vida de quien sufre la pérdida.

¿Existen los servicios funerarios para mascotas?

Efectivamente si, siendo infraestructuras con la preparación suficiente para asistir la funeraria de nuestras mascotas. Para ellos hay un abanico de posibilidades entre cremar o enterrar al animal sin inconvenientes. Entre las principales características que mantienen los servicios fúnebres de mascota están las siguientes:

  • Cremación individual: Es una gran alternativa para despedir al animal. Sin embargo, el usuario no podrá contar con las cenizas de su mascota, gracias a que este proceso es más hermético o la propia casa funeraria se encarga de edificar un nicho para ser visitado por su amo cada vez que así considere necesario.
  • Cremación con cenizas: Es exactamente el mismo procedimiento que el anterior, cuya diferencia implica en la adquisición de las cenizas para ser llevadas por su amo. Hay que tener presente que este servicio tiene un costo adicional que bien podría valer la pena, si el interés es conservar los restos del animal consigo.
  • Cremación grupal: Si deseas una medida más asequible para rendir un pequeño tributo a tu mascota es gracias a la cremación conjunta. Este paso permite que un número de animales sean incinerados al mismo tiempo. Es pertinente precisar que el aspecto de accesibilidad es más económico que obtener las cenizas, porque ellas formarán parte de la propia funeraria para su respectivo nicho.
  • Entierro; Acá las políticas de la funeraria tienden a cambiar de acuerdo a los intereses del amo. Por ejemplo, la casa funeraria es capaz de brindar alrededor de 5 años de permanencia para la mascota fallecida pagando una cuota. De pagar con regularidad, la infraestructura se encargará de mantener un aseo y brindará los mejores materiales de construcción para la cripta, como el mármol.

Recomendaciones para el funeral de tu mascota

Si bien es cierto que cumplir con un protocolo funerario desde una casa especializada es un tanto comercial, hacerlo por cuenta propia representa un gran simbolismo para dar el último adiós a ese miembro especial que brindó muchas alegrías en su transitar por la vida.

  • Enterrar a tu mascota en casa es un método bastante frecuente con el cual puedes mantener cercanía con los restos del animal y así visitarle cada vez que lo plantees hasta superar el duelo.
  • Aunque parezca un tanto inusual imaginarlo, hay que tomar en cuenta el sistema del cableado eléctrico de la zona. Esto tiene relevancia porque muchas veces hay sistemas subterráneos que circundan por los hogares y cavar en mal modo puede ocasionar problemas en medio del ceremonial en el entierro.
  • Elegir un lugar apto para que reposen los restos de la mascota. Debe ser un sitio retirado, elevado o con zonas verdes prolongadas para no alterar el orden de los cultivos o sistemas de riego. El lugar idóneo estará alejado de los ríos u otras fuentes de agua que pueden verse contaminadas por la presencia del animal muerto en su estado de descomposición.
  • Cubrir siempre a la mascota, sea con una bolsa negra de plástico o directamente con una urna. Estas acciones son favorables, siempre y cuando el deseo es enterrar al animal. Ahora bien, si se pretende que la mascota sufra su estado de descomposición natural con la tierra, de preferencia es mejor elegir un sitio muy retirado de la civilización para que no altere el orden natural del ecosistema. Este aspecto es cambiante, porque si el animal fallece por causas naturales, entonces si es conveniente su descomposición natural; de lo contrario, hay que tomar las previsiones con los materiales antes descritos.
  • Cavar un agujero con una profundidad de un metro o más, dependiendo del tamaño de la mascota. Si es bastante pequeño, con uno de 60 centímetros será suficiente. Una vez listo, hay que cubrir con tierra abundante, con medidas de 45 centímetros en forma de montículo.
  • Colocar algunas piedras en el sitio, porque la lluvia o el viento podrían desdibujar el lugar del entierro y perder noción sobre dónde está ubicada la mascota. Por esta razón, son un rasgo distintivo para saber la ubicación geográfica exacta del cadáver y así visitar con frecuencia sin tener que utilizar una orientación extra para dar con ella. Otro importante aspecto es delimitar la zona en presencia de otros animales que están dispuestos a excavar en el sitio hasta desenterrar al animal.
  • Preparar una ceremonia póstuma como despedida es muy efectivo en caso que un niño sea el amo de una mascota perdida. Representa una ventaja para evaluar si duelo y así tenga un sitio señalado para asistir a visitar al animal cada vez que así lo desee. Es importante que la familia se involucre en estos ritos, para respaldar el dolor del infante por su pérdida. Ellos tienden a escribir una carta o escribir un verso conmemorativo para decir adiós a su amigo fiel.
Facebook
LinkedIn
WhatsApp
Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *